La luna de ayer. Relato con foto. Ayúdanos a continuar

luna fondo blog 01

La enorme luna llena provocaba dos sombras alargadas sobre el húmedo asfalto poco transitado a esas horas de la noche. En silencio, rasgado sólo por el taconeo de sus zapatos y que a él le parecía la sinfonía más bella jamás compuesta, siguieron caminando como la primera vez que lo hicieron aquella madrugada en la que, con esa valentía temeraria que sólo un flechazo así te impulsa, se acercó y le invitó a una copa. El contacto de sus manos entrelazadas los hacía inexpugnables, dueños de sus vidas, seguros de que nada malo les podía suceder si se mantenían unidos en medio de un mundo que se desmoronaba a su alrededor.  Atrás quedaban dudas, malos momentos e incertidumbres propias de esta sociedad que vive en el aquí y ahora sin más proyecto que el próximo fin de semana o el siguiente enamoramiento.

El olor a tierra mojada y deseo inundaba el ambiente propio de las noches de agosto, en calma tras la tormenta, impregnando la atmósfera de esa pesada y dulzona sensación de sueños por cumplir.

Así pues, el destino, a veces cruel y a veces mágico, había provocado este reencuentro tras muchos años de olvido, remordimientos y finalmente indiferencia. Como si el efecto curativo de las acacias que les acompañaban en su paseo entrara por cada poro de su piel, él se sentía aliviado de todos los males que había sufrido desde aquella despedida inesperada cuando ella decidió romper con todo.

Caminando a su lado, quería retener cada uno de los detalles que hacían mágico ese instante. La sonrisa traviesa a media luz, su vestido vaporoso meciéndose dulcemente por la brisa pegajosa del estío, la ciudad dormida a su alrededor como gran cómplice de sus confesiones,  los labios apetecibles y esos susurros que ella tan bien manejaba en las distancias cortas, le provocaban esa sensación de  déjà  vu que le agradaba e inquietaba a partes iguales.

Tras un largo y profundo beso, él, impulsado por un extraño y maldito resorte, no se pudo contener y sabiendo que se acercaba al precipicio del que tanto le costó salir, hizo lo que se prometió una y otra vez que no iba a volver a hacer nunca.

Este es el comienzo de un relato que nos gustaría continuar con vuestras aportaciones. Deja correr la imaginación, tus dotes literarias  y  participa con nosotros. Gracias a tod@s!

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